"Esta tarde, a Circeto de los altos hielos, grasienta como el pescado, y pintada como los diez meses de la noche roja (su corazón ámbar y spunk)". Arthur Rimbaud, "Devoción", Iluminaciones, traducción de Miguel Casado.
lunes, 31 de mayo de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
jueves, 20 de mayo de 2010
domingo, 25 de abril de 2010
"Ilusos" (Truman Capote)

"JAKE: ¿Ficción? (Asentí; él sonrió.) ¿De veras lees esa basura?
TC: Graham Greene era un escritor de primera clase. Hasta que el Vaticano lo atrapó. Después de eso, no ha escrito nada tan bueno como Brighton Rock. Me gusta Agatha Christie. La adoro. Y Raymond Chandler es un estilista, un poeta. Aunque sus tramas sean un revoltijo.
JAKE: Basura. Esos tipos no son más que unos ilusos; se agachan ante una máquina de escribir y se masturban mentalmente, eso es lo único que hacen."
Truman Capote, "Ataúdes tallados a mano"
jueves, 22 de abril de 2010
La cabeza llena de cantos (Fogwill)
"El de la página en blanco es un lugar común tributario del artista, su padecer, sus sacrificios. Mallarmé, en su Brise Marine lo llevó al extremo, con una ironía que pocos advierten: en el poema la página en blanco es restaurada hasta recuperar su materialidad de 'vacío papel que defiende su blancura' y se suma a 'los viejos jardines hechos para mostrarse', 'la claridad desierta de la lámpara' y a 'la joven esposa que amamanta a su bebé' como formando el todo repudiable de la vida burguesa. Su consejo a los que temen a la página en blanco es enfrentar a la tormenta, naufragar y perderse hasta 'atender-entender' el canto de los marineros. Tenemos la cabeza llena de cantos de marinero, campesinos, soldados y maestros de la lengua: escuchémoslos y dejémonos de mariconerías domésticas como los triviales ritos del escritor que cree temer a la hoja en blanco cuando lo acosa una deplorable blancura mental."
Fogwill, en "La derrota de la página en blanco", Babelia, 17.04.10
miércoles, 21 de abril de 2010
martes, 23 de febrero de 2010
Las cosas cotidianas (Roberto Bolaño)

"¿Qué hice? Poca cosa. Miré mi juego, incapaz de concentrarme, luego dormí una siesta poblada de pesadillas hasta las seis de la tarde. Cuando desde el balcón observé que la gran masa de los bañistas emprendían la retirada hacia los hoteles y los campings, bajé a la playa. Es triste esa hora y son tristes los bañistas: cansados, ahítos de sol, vuelven la vista hacia la línea de los edificios como soldados de antemano convencidos de sucumbir; sus pasos cansinos que atraviesan la playa y el Paseo Marítimo, prudentes pero con un deje de desprecio, de fanfarronería ante un peligro remoto, su peculiar manera de meterse por calles laterales en donde de inmediato buscan la sombra, los conducen directamente -son un homenaje- al vacío."
"Seguí con la naturaleza del juego, no recuerdo exactamente cuántas estupideces dije, entre ellas que la necesidad de jugar no es otra cosa que una suerte de canto y que los jugadores son cantantes interpretando una gama infinita de composiciones, composiciones-sueños, composiciones-pozos, composiciones-deseos, sobre una geografía en permanente cambio: como comida que se descompone, así eran los mapas y las unidades que vivían dentro de ellos, las reglas, las tiradas de dados, la victoria o la derrota final. Platos podridos."
"No soy un poeta, sonreí. Me intereso por las cosas cotidianas, incluso por las desagradables..."
"¿Y cuántos, incontables, Grupos de Combate se inmolaron por retrasar al enemigo en todos los frentes? Nadie se pone de acuerdo. Sólo la memoria que juega lo sabe. Vagando por la playa o acurrucado en mi habitación yo invoco los nombres y éstos llegan a raudales y me tranquilizan."
El Tercer Reich, 1986
"Seguí con la naturaleza del juego, no recuerdo exactamente cuántas estupideces dije, entre ellas que la necesidad de jugar no es otra cosa que una suerte de canto y que los jugadores son cantantes interpretando una gama infinita de composiciones, composiciones-sueños, composiciones-pozos, composiciones-deseos, sobre una geografía en permanente cambio: como comida que se descompone, así eran los mapas y las unidades que vivían dentro de ellos, las reglas, las tiradas de dados, la victoria o la derrota final. Platos podridos."
"No soy un poeta, sonreí. Me intereso por las cosas cotidianas, incluso por las desagradables..."
"¿Y cuántos, incontables, Grupos de Combate se inmolaron por retrasar al enemigo en todos los frentes? Nadie se pone de acuerdo. Sólo la memoria que juega lo sabe. Vagando por la playa o acurrucado en mi habitación yo invoco los nombres y éstos llegan a raudales y me tranquilizan."
El Tercer Reich, 1986
sábado, 13 de febrero de 2010
Mil cosas... pero sólo una (W.H. Auden)
martes, 2 de febrero de 2010
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Chéjov da una clase de economía (Anton Chéjov)
"En Moscú los Láptev tenían un negocio de venta al por mayor de artículos de mercería: flecos, cintas, ribetes, hilo de algodón para labores de ganchillo, botones, etcétera. Los ingresos brutos ascendían a dos millones de rublos al año, pero nadie, excepto el viejo, conocía la cuantía de las ganancias netas. Los hijos y los empleados calculaban que alcanzarían los trescientos mil rublos y decían que habrían cien mil más si el viejo 'no se ablandara', es decir, si no vendiese a crédito de manera indiscriminada; en los últimos diez años se habían acumulado letras de cambio insatisfechas por valor de casi un millón, y cuando ese tema salía a colación el empleado jefe guiñaba con malicia el ojo y decía unas palabras, cuyo significado no todos entendían: Consecuencias psicológicas de la época."
Antón Chéjov, Tres años
domingo, 13 de diciembre de 2009
Rara vez (Juan Benet)
viernes, 20 de noviembre de 2009
Un ruido en la cabeza (Ferrer Lerín)
jueves, 19 de noviembre de 2009
"Esa buena gente lo sabía todo" (Flaubert)

"Para escribir habría que saber de todo. Todos nosotros, escritores, adolecemos de una ignorancia monstruosa, y, sin embargo, ¡cuántas ideas y comparaciones proporcionaría todo esto! En general nos falta tuétano. Los libros de los que han nacido literaturas enteras, como Homero o Rabelais, son enciclopedias de su tiempo. Esa buena gente lo sabía todo; nosotros no sabemos nada. En la poética de Ronsard hay un curioso precepto: recomienda a los poetas que se instruyan en las artes y oficios de herreros, orfebres, cerrajeros, etc., para extraer metáforas. En efecto, esto es lo que proporciona una lengua rica y variada. Las frases deben agitarse en un libro como las hojas de un bosque, todas distintas en su semejanza.
Gustave Flaubert, carta a Louise Colet
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Levedad y precisión (Italo Calvino)
martes, 17 de noviembre de 2009
sábado, 14 de noviembre de 2009
Reposo (Franz Kafka)
miércoles, 11 de noviembre de 2009
La perfección paranoica o el río de la experiencia (Piglia)
La luz de Flaubert. La novela moderna es una novela carcelaria. Narra el fin de la experiencia. Y cuando no hay experiencias el relato avanza hacia la perfección paranoica. El vacío se cubre con el tejido persecutorio de las conexiones perfectas, la escritura cerrada, le mot juste. Flaubert define ese camino, decía Steve. Un hombre encerrado días enteros en su celda de trabajo, aislado de la vida, que construye a altísima presión la forma pura de la novela. La luz laboriosa de su cuarto, que permanece encendida toda la noche, servía de faro a los barcos que cruzaban el río. Esos marineros, por supuesto, dijo Steve, eran mejores narradores que Flaubert. Construían el fluir manso del relato en el río de la experiencia."
Ricardo Piglia, Prisión perpetua
martes, 10 de noviembre de 2009
Desdicha, juventud, desesperación... La locura y el Poder (Pasolini)
"Acaso empezaba a ser un poco desdichado, con esa desdicha que a todos les toca cuando pasa la primera juventud ingenua y generosa."
"... una beatífica felicidad yacía en el fondo del relumbrar del ojo desesperado".
"La Locura, con las uñas de su pie bestial se ocupaba en rascar la cabeza de una Divinidad de tan baja estatura que en el primer momento no se veía: su cabeza era muy gruesa (...) y de frente prominente sobre la nariz roma. Era el Poder."
"... una beatífica felicidad yacía en el fondo del relumbrar del ojo desesperado".
"La Locura, con las uñas de su pie bestial se ocupaba en rascar la cabeza de una Divinidad de tan baja estatura que en el primer momento no se veía: su cabeza era muy gruesa (...) y de frente prominente sobre la nariz roma. Era el Poder."
Pier Paolo Pasolini, Petróleo
domingo, 8 de noviembre de 2009
Melodía (Lévi-Strauss)
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Corrección (Thomas Bernhard)

"... a cada instante nos damos cuenta de que todo (lo escrito, pensado, hecho) lo hemos hecho mal, de que hemos actuado mal, de cómo hemos actuado mal, de que hasta ese momento todo es una falsificación, y la corrección de esa falsificación la corregimos otra vez, y corregimos el resultado de esa corrección".
Thomas Bernhard, Corrección
lunes, 5 de octubre de 2009
Vigencia, miedo, "ojo interior"... (Antón Chéjov)

"... Grómov da libre curso a su pensamiento, hablando con calor y apasionamiento. Aunque su discurso es desordenado y febril como un delirio, entrecortado y no siempre inteligible, en sus palabras y en su voz vibra una nota de extraordinaria bondad. Cuando habla, se reconoce a un tiempo al loco y al hombre que hay en él. Sería difícil trasladar al papel sus desatinadas razones. Habla de la mezquindad humana, de la coerción que maniata la justicia, de lo maravillosa que será la vida un día sobre la Tierra, de las rejas de la ventana, que le recuerdan a cada instante la cerrazón y la crueldad de sus opresores. En definitiva, un batiburrillo deslavazado e incoherente de tópicos que, por viejos que sean, no han perdido su vigencia".
Antón Chéjov, "La sala número seis" (trad. de Víctor Gallego)
"Ahora, mientras escribo estos renglones, frena mi mano un miedo inculcado desde la infancia: me aterra parecer sentimental y ridículo. Cuando quiero mostrarme afectuoso y decir palabras tiernas, no consigo ser sincero. Ese temor, así como la falta de costumbre, me impide expresar con toda claridad lo que sucedió entonces en mi corazón."
"... sin duda, se sentía confuso y turbado ante sí mismo, ante su 'ojo interior'".
"... sin duda, se sentía confuso y turbado ante sí mismo, ante su 'ojo interior'".
"Relato de un desconocido"
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