sábado, 3 de julio de 2021

Si se ha de escribir correctamente poesía (Enrique Lihn)


Si se ha de escribir correctamente poesía
no basta con sentirse desfallecer en el jardín
bajo el peso concertado del alma o lo que fuere
y del célebre crepúsculo o lo que fuere.
El corazón es pobre de vocabulario.
Su laberinto: un juego para atrasados mentales
en que da risa verlo moverse como un buey
un lector integral de novelas por entrega.
Desde el momento en que coge el violín
ni siquiera el Vals triste de Sibelius
permanece en la sala que se llena de tango.

Salvo las honrosas excepciones las poetisas uruguayas
todavía confunden la poesía con el baile
en una mórbida quinta de recreo,
o la confunden con el sexo o la confunden con la muerte.

Si se ha de escribir correctamente poesía
en cualquier caso hay que tomarlo con calma.
Lo primero de todo: sentarse y madurar.
El odio prematuro a la literatura
puede ser de utilidad para no pasar en el ejército
por maricón, pero el mismo Rimbaud
que probó que la odiaba fue un ratón de biblioteca,
y esa náusea gloriosa le vino de roerla.

Se juega al ajedrez
con las palabras hasta para aullar.
Equilibrio inestable de la tinta y la sangre
que debes mantener de un verso a otro
so pena de romperte los papeles del alma.
Muerte, locura y sueño son otras tantas piezas
de marfil y de cuerno o lo que fuere;
lo importante es moverlas en el jardín a cuadros
de manera que el peón que baila con la reina
no le perdone el menor paso en falso.

Quienes insisten en llamar a las cosas por sus nombres
como si fueran claras y sencillas
las llenan simplemente de nuevos ornamentos.
No las expresan, giran en torno al diccionario,
inutilizan más y más el lenguaje,
las llaman por sus nombres y ellas responden por sus nombres
pero se nos desnudan en los parajes oscuros.

Salvo honrosas excepciones ya no hay grandes poetas
que no parezcan vendedores viajeros
y predican o actúan e instalan su negocio
en dios o en la taquilla de un teatro de provincia.

Ningún Misterio: trucos del lenguaje.
Discursos, oraciones, juegos de sobremesa,
todas estas cositas por las que vamos tirando.

Si se ha de escribir correctamente poesía
no estaría de más bajar un poco el tono
sin adoptar por ello un silencio monolítico
ni decidirse por la murmuración.
Es un pez o algo así lo que esperamos pescar,
algo de vida, rápido, que se confunde con la sombra
y no la sombra misma ni el Leviatán entero.
Es algo que merezca recordarse
por alguna razón parecida a la nada
pero que no es la nada ni el Leviatán entero,
ni exactamente un zapato ni una dentadura postiza.


De Antología al azar (1981)

lunes, 28 de junio de 2021

martes, 25 de mayo de 2021

"Casi todo cuanto sabemos..." (Janet Malcolm)



"Casi todo cuanto sabemos lo sabemos, en el mejor de los casos, de una manera incompleta. Y casi nada de lo que nos cuentan sigue siendo lo mismo cuando se vuelve a contar".

Janet Malcolm, Dos vidas: Gertrude y Alice

sábado, 22 de mayo de 2021

jueves, 6 de mayo de 2021

¿Qué es lo que conecta las palabras con las cosas? (Anne Carson)



Todo mito es un laborioso dibujo repetido,
una proposición de doble filo,
que permite a quien lo use decir una cosa y querer decir otra, llevar una doble vida.
De ahí la noción que aparece muy pronto en el pensamiento antiguo de que todos los poetas mienten.
Y de las verdaderas mentiras de la poesía
fue destilándose una pregunta.

¿Qué es lo que en realidad conecta las palabras con las cosas?

                                               Anne Carson, La belleza del marido (traduccción de Ana Becciu)


miércoles, 5 de mayo de 2021

La santa faz de nuestras habitaciones solitarias (Roberto Bolaño)

“¿Recordar el paño de lágrimas que algún día ya muy lejano fue la poesía?, ¿paño de lágrimas, santo sudario, la santa faz de nuestras habitaciones solitarias?”
   
“En Estrella Distante digo que Lihn era más importante que Teillier y que nosotros lo sabíamos, pero que a Teillier lo amábamos más. Lihn enseñaba más, pero Teillier se hacía querer y nos ayudaba a querer más.

Carta de 5 de junio de 1996

martes, 20 de abril de 2021

miércoles, 14 de abril de 2021

El gesto (George Oppen)


EL GESTO

La pregunta es: ¿cómo se agarra una manzana?
¿A quién le gustan las manzanas

y qué se hace con
la mugre? La pregunta es:

¿Cómo se agarra con la mente
algo que se quiere

captar y cómo agarra el vendedor
la baratija que pretende

vender? La pregunta es:
¿cuándo va a dejar de haber un centenar

de poetas que confundan ese gesto
con un estilo?

Traducción de Ezequiel Zaidenweg

martes, 13 de abril de 2021

domingo, 11 de abril de 2021

Literalmente a la chingada (Bolaño acerca de Mario Santiago)

"Sé buena y comprensiva con Mario, aunque te llame a las tres de la mañana y te interrumpa un polvo. Cuélgale el teléfono, pero quiérelo. El día que Mario se muera se van a ir literalmente a la chingada un montón de cosas que harán mucho más pobres a los que viven en México y a los que hemos vivido en México".

Roberto Bolaño en una carta a Carla Rippey

lunes, 5 de abril de 2021

domingo, 28 de marzo de 2021

La ciencia de la tristeza (Darío Galicia) – "Ernesto San Epifanio" ataca de nuevo...



La ciencia de la tristeza

Darío Galicia

Prólogos de Juan José Oliver e Isabel Fraire. Epílogo de Mario Raúl Guzmán

152 páginas

Ediciones Sin Fin, Barcelona, 2019

 

 

Historias cinematográficas(1987) y La ciencia de la tristeza y otros poemas(1994) son los dos poemarios que Darío Galicia dio a la imprenta antes de verlos volar de librerías y convertirse en joyas excéntricas de la poesía que en los años setenta y ochenta salió a las calles y plazas de un país asfixiado por sus cacicazgos. Que por dos onzas de oro puro se afanen los gambusinos de rarezas bibliográficas; lo de Darío fue un par de bocanadas de aire fresco en una bóveda llena de versificadores inertes. Sus poemarios desaparecieron antes de desaparecer él mismo de la vida pública; tropezarse con un ejemplar en una pila de libros agotados era un verdadero hallazgo; encontrar a su autor, algo casi imposible en las inmediaciones, de modo que los lectores debieron contentarse con seguir las fantasmagorías de Ernesto San Epifanio en Los detectives salvajes Amuleto. Ninguna de las dos novelas de Roberto Bolaño buscaba al menos una pista del paradero de la persona transmutada en personaje, desde luego, pero mantuvieron viva la inquietud por allegarse noticias del destino incierto del poeta. Pesquisa que condujo a sus amigos a San Andrés Tetepilco, un barrio de la Ciudad de México donde el inteligente y fino, irónico y gracioso Darío sobreviene a las urgencias de la vida diaria, ciertamente maltrecho por los estragos de una neurocirugía que dio pie y pienso a quienes se alimentan de leyenda. Ediciones Sin Fin pone nuevamente en circulación una obra que podemos definir con palabras del propio Darío Galicia: Volátil, esbelta y ligera, / en el espacio abierto danzando…

 

                                   Mario Raúl Guzmán



jueves, 25 de marzo de 2021

Lo indecible (Clarice Lispector)



"Lo indecible me será dado solamente a través del lenguaje".

                                                                                                                   Clarice Lispector



jueves, 4 de marzo de 2021

Desafío al pensamiento (Hannah Arendt)

"Tienes mucha razón: he cambiado de opinión y no hablo ya de ‘mal radical’ [...] Ahora, en efecto, opino que el mal no es nunca ‘radical’, que sólo es extremo, y que carece de toda profundidad, y de cualquier dimensión demoníaca. Puede crecer desmesuradamente y reducir todo el mundo a escombros precisamente porque se extiende como un hongo por la superficie. Es un ‘desafío al pensamiento’, como dije, porque el pensamiento trata de alcanzar una cierta profundidad, ir a las raíces y, en el momento mismo en que se ocupa del mal, se siente decepcionado porque no encuentra nada. Eso es la ‘banalidad'. Sólo el bien tiene profundidad y puede ser radical".

Hannah Arendt, carta a Gershom Scholem

martes, 2 de marzo de 2021

Dormí como un millón de acordeones rotos (Zachary Schomburg)



1979 

Quería encontrarte en ese bote blanco sobre la sangre de mi pesadilla, Joshua, pero todo el espacio a mi alrededor estaba lleno de pájaros. No había forma de saber si era día o noche. Cuando moví mis brazos y caminé hacia adelante o hacia atrás o hacia los lados, golpeé muchos pájaros en el suelo congelado y luego los pisé y aplasté sus huesos huecos. Se sintió como si estuviera pisando una bolsa de bolitas. No sabía cómo llegar a otro lugar, por eso cavé un agujero al lado de los pájaros e hice una cueva. Dormí como un millón de acordeones rotos. 

Libro de Joshua, traducción de Sebastián Gómez Matus

viernes, 5 de febrero de 2021

miércoles, 3 de febrero de 2021

El verso (George Steiner)

"Hice poesía, pero me di cuenta de que lo que estaba haciendo eran versos, y el verso es el mayor enemigo de la poesía". 

viernes, 29 de enero de 2021

No olvides nunca (Imre Kertész)


«Quienes quieren devolver la autoestima a la nación justificando sus estupideces o sus crímenes sólo cometen más estupideces y más crímenes. No olvides nunca que aquí a los diez años te excluyeron de la escuela, es decir, te obligaron a ir a una "clase para judíos"; que en las prácticas de la organización paramilitar juvenil Levente se designaba a estudiantes "arios" como "jefes de tropa", los cuales atormentaban a discreción a los niños que llevaban el brazalete amarillo; aquí, en el instituto de la calle Barcsay, se formaba a niños de dieciséis años de edad para ser asesinos y a niños de catorce o quince para ser asesinados. No olvides que por esta ciudad te fueron empujando a patadas, que en una tarde luminosa no apareció ni una sola mano dispuesta a ayudar, no se levantó ni una sola voz en las calles atestadas de gente; autoridades húngaras mandaron coser el sello sobre tu pecho, autoridades húngaras te entregaron a una potencia extranjera, te despojaron de tu ciudadanía con el objeto de que una potencia extranjera —la Alemania nazi—te asesinara».

lunes, 25 de enero de 2021

Atención y aprendizaje continuos (Italo Calvino)

"El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio".

Italo Calvino, Las ciudades invisibles