"Esta tarde, a Circeto de los altos hielos, grasienta como el pescado, y pintada como los diez meses de la noche roja (su corazón ámbar y spunk)". Arthur Rimbaud, "Devoción", Iluminaciones, traducción de Miguel Casado.
domingo, 26 de julio de 2015
sábado, 4 de julio de 2015
Lo abstracto (Tadeusz Kantor)
"... lo abstracto se derramaba igual
que la eternidad en mi pequeño cuarto estrecho".
que la eternidad en mi pequeño cuarto estrecho".
Tadeusz Kantor [anotado en un cuaderno de 1986]
miércoles, 29 de abril de 2015
Hacia el lenguaje (Paul Celan)
«Son los esfuerzos que
constituyen la obra de los hombres, de aquel que, sobrevolado de estrellas, sin
resguardo aun en este sentido hasta ahora inimaginado y con ello en lo más aterrador,
a la intemperie, avanza con su existencia hacia el lenguaje, herido de realidad
y buscando la realidad».
Paul Celan, "Discurso de Bremen".
viernes, 24 de abril de 2015
sábado, 28 de febrero de 2015
La piedra es un espejo (Charles Simic)
La piedra es un espejo que funciona mal. Nada
en ella sino penumbra. Tu penumbra o la suya,
¿quién sabe? En la quietud tu corazón suena
como un grillo negro.
Charles Simic, El mundo no se acaba
[Traducción de Jordi Doce]
miércoles, 25 de febrero de 2015
jueves, 22 de enero de 2015
Confusión básica (Lew Welch)
CONFUSIÓN BÁSICA
Los que no pueden encontrar nada por lo que vivir,
siempre inventan algo por lo que morir.
Luego quieren que el resto de nosotros
también muera por ello.
Estos, y un ejército de élite de miles de hombres,
que no le hacen a nadie ningún bien, pero hacen
mucho daño a algunos,
siempre han recabado grandes sumas de todos.
Finalmente toda esta maquinaria
trata de matarnos,
porque tampoco moriremos por ella.
Traducción de Benito del Pliego y Andrés Fisher
Círculo de hueso, Lew Welch, Varasek Ediciones
martes, 20 de enero de 2015
Canción popular (Tomaz Salamun, 1941-2014)
Canción popular
Todo poeta verdadero es un monstruo.
Destruye a la gente y su habla.
Su canto eleva una técnica que aniquila
la tierra para que no nos coman los gusanos.
El borracho vende su abrigo.
El ladrón vende a su madre.
Sólo el poeta vende su alma para separarla
del cuerpo de quien ama.
Destruye a la gente y su habla.
Su canto eleva una técnica que aniquila
la tierra para que no nos coman los gusanos.
El borracho vende su abrigo.
El ladrón vende a su madre.
Sólo el poeta vende su alma para separarla
del cuerpo de quien ama.
viernes, 9 de enero de 2015
Difracción (Ricardo Piglia)
Jueves
Difracción. Forma que adquiere la vida al ser narrada en un diario personal. En óptica, fenómeno característico de las propiedades ondulatorias de la materia. La primera referencia a la difracción aparece en los trabajos de Leonardo da Vinci. Según su observación de la laguna dei Fiori bajo el sol del mediodía, la luz, al entrar en el agua, se extiende imprecisa y su resplandor ondula en un sistema concéntrico de anillos claros y oscuros, hasta el lecho barroso. No es una ilusión óptica, es un milagro. Los días se suceden y se pierden en la claridad de la infancia y el sol alumbra apenas los recuerdos.
Ricardo Piglia, "Notas en un Diario 1987".
jueves, 8 de enero de 2015
La belleza incesante (Juan Gelman)
Mientras el dictador o burócrata de turno hablaba
en defensa del desorden constituido del régimen
él tomó un endecasílabo o verso nacido del encuentro
entre una piedra y un fulgor de otoño
afuera seguía la lucha de clases/el
capitalismo brutal/el duro trabajo/la estupidez/
la represión/la muerte/las sirenas policiales cortando
la noche/él tomó el endecasílabo y
con mano hábil lo abrió en dos cargando
de un lado más belleza y más
belleza del otro/cerró el endecasílabo/puso
el dedo en la palabra inicial/apretó
la palabra inicial apuntando al dictador o burócrata
salió el endecasílabo/siguió el discurso/siguió
la lucha de clases/el
capitalismo brutal/el duro trabajo/la estupidez/la represión/
la muerte/las sirenas policiales cortando la noche
este hecho explica que ningún endecasílabo derribó hasta ahora
a ningún dictador o burócrata aunque
sea un pequeño dictador o un pequeño burócrata/y también explica que
un verso puede nacer del encuentro entre una piedra y un fulgor
de otoño o
del encuentro entre la lluvia y un barco y de
otros encuentros que nadie sabría predecir/o sea
los nacimientos/ casamientos/ los
disparos de la belleza incesante
domingo, 30 de noviembre de 2014
Como Orfeo (Ingeborg Bachmann)
Oscuro de decir
Yo como Orfeo toco
a la muerte en las cuerdas de la vida
y en la belleza de la tierra
y de tus ojos, que el cielo dirige,
sólo encuentro algo oscuro de decir.
No olvides que también tú, de repente,
aquella mañana, cuando tu campamento
aun húmedo de rocío estaba, y un clavel
cerca de tu corazón dormía,
viste la oscura corriente,
que ante ti atravesaba.
Cuerda del silencio
tensada en la corriente sanguínea,
yo toqué tu sonoro corazón.
Tus rizos estaban transformados
en el cabello sombrío de la noche,
los negros rizos de la oscuridad
nevaron tu rostro.
Y no te pertenezco.
Ambos nos lamentamos ahora.
Pero como Orfeo conozco
la vida del lado de la muerte
y se me torna azulado
tu ojo por siempre cerrado.
(Die Gestundete Zeit, 1953. Traducción de Yannick Bautista.)
domingo, 23 de noviembre de 2014
La lista del Aleph (J.L. Borges)
"En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace treinta años vi en el zaguán de una casa en Fray Bentos, vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena, vi en Inverness a una mujer que no olvidaré, vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo, vi un cáncer en el pecho, vi un círculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un árbol, vi una quinta de Adrogué, un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio, la de Philemon Holland, vi a un tiempo cada letra de cada página (de chico yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche), vi la noche y el día contemporáneo, vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala, vi mi dormitorio sin nadie, vi en un gabinete de Alkmaar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplicaban sin fin, vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba, vi la delicada osadura de una mano, vi a los sobrevivientes de una batalla, enviando tarjetas postales, vi en un escaparate de Mirzapur una baraja española, vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de un invernáculo, vi tigres, émbolos, bisontes, marejadas y ejércitos, vi todas las hormigas que hay en la tierra, vi un astrolabio persa, vi en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino, vi un adorado monumento en la Chacarita, vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente había sido Beatriz Viterbo, vi la circulación de mi propia sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo".
Jorge Luis Borges, "El Aleph"
sábado, 22 de noviembre de 2014
Marsé no es... (Juan Marsé)
"... un servidor no es nacionalista, ni independentista, ni soberanista, ni españolista, ni catalanista, ni baturrista, ni feminista, ni ciclista, ni lampista, ni golfista, ni saxofonista… ¿Queda claro?”.
Entrevista en El País, 22 de noviembre de 2014
jueves, 20 de noviembre de 2014
Mi caso en dos palabras (H. V. Hofmannsthal)
«Mi caso es, en dos palabras, el siguiente: he perdido completamente la facultad de pensar o hablar con coherencia sobre cualquier cosa. Al principio, se me fue volviendo imposible discutir sobre un tema elevado o general y pronunciar aquellas palabras tan fáciles de usar que cualquier hombre puede servirse de ellas sin esfuerzo. Sentía un malestar inexplicable sólo con pronunciar 'espíritu', 'alma' o 'cuerpo'. Encontraba imposible dar un juicio en mi interior acerca de los asuntos de la corte, los sucesos del parlamento o lo que queráis, porque las palabras abstractas que usa la lengua de modo natural para sacar a la luz cualquier tipo de juicio se me deshacían en la boca como hongos podridos.»
Carta a Lord Chandos
jueves, 6 de noviembre de 2014
Dos males y el sueño del arte (Samuel Beckett)
"Dos males antiguos que indudablemente habría que considerar por separado: el mal de querer saber qué hacer, y el mal de querer ser capaz de hacerlo."
"... vuelvo a refugiarme en el sueño de un arte que admite sin rencor el carácter insuperable de su indigencia y es demasiado orgulloso como para representar la farsa de dar y recibir".
Samuel Beckett, "II. Masson",
Tres diálogos con Georges Duthuit
(traducción de Juan de Sola).
Tres diálogos con Georges Duthuit
(traducción de Juan de Sola).
jueves, 23 de octubre de 2014
Poema al padre (Sharon Olds)
Poema al padre
De pronto
te imaginé
de niño en
aquella casa, habitaciones oscuras
y cálida
chimenea con el hombre enfrente
callado. Te
movías a través del grávido aire
con tu
corpórea belleza, un chico de siete años,
indefenso,
avispado, hubo cosas que el hombre
hizo cerca
de ti, era tu padre,
el molde
con el que fuiste creado. Abajo en el
sótano, los
barriles de dulces manzanas,
cogidas del
árbol en su momento álgido, se pudrieron
y
descompusieron y por delante de la puerta del
sótano el
arroyo corría y corría, y algo
no te fue
dado, o algo te fue
robado,
algo con lo que naciste, y hoy
incluso a
tus 30 y 40 años te llevas
la oleosa
medicina a tus labios
cada noche,
ponzoña para ayudarte
a caer
inconsciente. Siempre pensé que
la clave fue
lo que nos hiciste
de adulto
pero luego recordé a aquel niño
siendo
moldeado frente al fuego, los
diminutos
huesos de su alma
retorcidos
y fracturados, los pequeños
tendones
sujetando el corazón
partidos en
dos. Y lo que ellos te hicieron
tú no me lo
hiciste. Cuando ahora te amo,
me gusta
pensar que estoy dando mi amor
directamente
a ese chico de la habitación tórrida
como si ese
amor pudiera alcanzarlo a tiempo.
jueves, 16 de octubre de 2014
El banquero y el paraguas - Corrección y anonimato (G. Cabrera Infante)
"Me acordé de Mark Twain, que dice que un banquero es alguien que presta un paraguas cuando hay sol y lo reclama enseguida que hay mal tiempo."
"La corrección de pruebas es un gran entrenamiento para la carrera del anonimato."
Guillermo Cabrera Infante, Delito por bailar el chachachá
martes, 9 de septiembre de 2014
El fiord - Osvaldo Lamborghini
El fiord, de Osvaldo Lamborghini
con un ensayo de Ignacio Echevarría.
"Cuenta Luis Gusmán, viejo compañero de Osvaldo Lamborghini, que, por los tiempos en que se publicó El fiord (1969), su autor salía con el libro a la calle como quien lleva un arma. Tenía buenos motivos para ello. Pese a su difusión casi clandestina, el impacto de este texto salvaje, violentísimo, arrasador, todavía atruena con su carcajada y con su enigma la más nueva y radical literatura en castellano, y ya hace mucho que –como observara César Aira– ha cumplido el cometido de los grandes libros: fundar un mito" (Ignacio Echevarría).
Ediciones Sin Fin
Barcelona, septiembre de 2014
edicionessinfin@gmail.com
Barcelona, septiembre de 2014
edicionessinfin@gmail.com
viernes, 5 de septiembre de 2014
El hombre imaginario (Nicanor Parra)
El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria rodeada de árboles imaginarios a la orilla de un río imaginario De los muros que son imaginarios penden antiguos cuadros imaginarios irreparables grietas imaginarias que representan hechos imaginarios ocurridos en mundos imaginarios en lugares y tiempos imaginarios Todas las tardes tardes imaginarias sube las escaleras imaginarias y se asoma al balcón imaginario a mirar el paisaje imaginario que consiste en un valle imaginario circundado de cerros imaginarios Sombras imaginarias vienen por el camino imaginario entonando canciones imaginarias a la muerte del sol imaginario Y en las noches de luna imaginaria sueña con la mujer imaginaria que le brindó su amor imaginario vuelve a sentir ese mismo dolor ese mismo placer imaginario y vuelve a palpitar el corazón del hombre imaginario |
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