miércoles, 5 de mayo de 2021

La santa faz de nuestras habitaciones solitarias (Roberto Bolaño)

“¿Recordar el paño de lágrimas que algún día ya muy lejano fue la poesía?, ¿paño de lágrimas, santo sudario, la santa faz de nuestras habitaciones solitarias?”
   
“En Estrella Distante digo que Lihn era más importante que Teillier y que nosotros lo sabíamos, pero que a Teillier lo amábamos más. Lihn enseñaba más, pero Teillier se hacía querer y nos ayudaba a querer más.

Carta de 5 de junio de 1996

miércoles, 14 de abril de 2021

El gesto (George Oppen)




EL GESTO

La pregunta es: ¿cómo se agarra una manzana?
¿A quién le gustan las manzanas

y qué se hace con
la mugre? La pregunta es:

¿Cómo se agarra con la mente
algo que se quiere

captar y cómo agarra el vendedor
la baratija que pretende

vender? La pregunta es:
¿cuándo va a dejar de haber un centenar

de poetas que confundan ese gesto
con un estilo?

Traducción de Ezequiel Zaidenwerg

domingo, 11 de abril de 2021

Literalmente a la chingada (Bolaño escribe a Carla Rippey)

"Sé buena y comprensiva con Mario, aunque te llame a las tres de la mañana y te interrumpa un polvo. Cuélgale el teléfono, pero quiérelo. El día que Mario se muera se van a ir literalmente a la chingada un montón de cosas que harán mucho más pobres a los que viven en México y a los que hemos vivido en México".

Roberto Bolaño en una carta a Carla Rippey

lunes, 5 de abril de 2021

domingo, 28 de marzo de 2021

La ciencia de la tristeza (Darío Galicia) – Una visita de Ernesto San Epifanio...



La ciencia de la tristeza

Darío Galicia

Prólogos de Juan José Oliver e Isabel Fraire. Epílogo de Mario Raúl Guzmán

152 páginas

Ediciones Sin Fin, Barcelona, 2019

 

 

Historias cinematográficas(1987) y La ciencia de la tristeza y otros poemas(1994) son los dos poemarios que Darío Galicia dio a la imprenta antes de verlos volar de librerías y convertirse en joyas excéntricas de la poesía que en los años setenta y ochenta salió a las calles y plazas de un país asfixiado por sus cacicazgos. Que por dos onzas de oro puro se afanen los gambusinos de rarezas bibliográficas; lo de Darío fue un par de bocanadas de aire fresco en una bóveda llena de versificadores inertes. Sus poemarios desaparecieron antes de desaparecer él mismo de la vida pública; tropezarse con un ejemplar en una pila de libros agotados era un verdadero hallazgo; encontrar a su autor, algo casi imposible en las inmediaciones, de modo que los lectores debieron contentarse con seguir las fantasmagorías de Ernesto San Epifanio en Los detectives salvajes Amuleto. Ninguna de las dos novelas de Roberto Bolaño buscaba al menos una pista del paradero de la persona transmutada en personaje, desde luego, pero mantuvieron viva la inquietud por allegarse noticias del destino incierto del poeta. Pesquisa que condujo a sus amigos a San Andrés Tetepilco, un barrio de la Ciudad de México donde el inteligente y fino, irónico y gracioso Darío sobreviene a las urgencias de la vida diaria, ciertamente maltrecho por los estragos de una neurocirugía que dio pie y pienso a quienes se alimentan de leyenda. Ediciones Sin Fin pone nuevamente en circulación una obra que podemos definir con palabras del propio Darío Galicia: Volátil, esbelta y ligera, / en el espacio abierto danzando…

 

                                   Mario Raúl Guzmán



jueves, 25 de marzo de 2021

Lo indecible (Clarice Lispector)



"Lo indecible me será dado solamente a través del lenguaje".

                                                                                                                   Clarice Lispector



jueves, 4 de marzo de 2021

Desafío al pensamiento (Hannah Arendt)

"Tienes mucha razón: he cambiado de opinión y no hablo ya de ‘mal radical’ [...] Ahora, en efecto, opino que el mal no es nunca ‘radical’, que sólo es extremo, y que carece de toda profundidad, y de cualquier dimensión demoníaca. Puede crecer desmesuradamente y reducir todo el mundo a escombros precisamente porque se extiende como un hongo por la superficie. Es un ‘desafío al pensamiento’, como dije, porque el pensamiento trata de alcanzar una cierta profundidad, ir a las raíces y, en el momento mismo en que se ocupa del mal, se siente decepcionado porque no encuentra nada. Eso es la ‘banalidad'. Sólo el bien tiene profundidad y puede ser radical".

Hannah Arendt, carta a Gershom Scholem

martes, 2 de marzo de 2021

Dormí como un millón de acordeones rotos (Zachary Schomburg)



1979 

Quería encontrarte en ese bote blanco sobre la sangre de mi pesadilla, Joshua, pero todo el espacio a mi alrededor estaba lleno de pájaros. No había forma de saber si era día o noche. Cuando moví mis brazos y caminé hacia adelante o hacia atrás o hacia los lados, golpeé muchos pájaros en el suelo congelado y luego los pisé y aplasté sus huesos huecos. Se sintió como si estuviera pisando una bolsa de bolitas. No sabía cómo llegar a otro lugar, por eso cavé un agujero al lado de los pájaros e hice una cueva. Dormí como un millón de acordeones rotos. 

Libro de Joshua, traducción de Sebastián Gómez Matus

viernes, 5 de febrero de 2021

miércoles, 3 de febrero de 2021

El verso (George Steiner)

"Hice poesía, pero me di cuenta de que lo que estaba haciendo eran versos, y el verso es el mayor enemigo de la poesía". 

viernes, 29 de enero de 2021

No olvides nunca (Imre Kertész)


«Quienes quieren devolver la autoestima a la nación justificando sus estupideces o sus crímenes sólo cometen más estupideces y más crímenes. No olvides nunca que aquí a los diez años te excluyeron de la escuela, es decir, te obligaron a ir a una "clase para judíos"; que en las prácticas de la organización paramilitar juvenil Levente se designaba a estudiantes "arios" como "jefes de tropa", los cuales atormentaban a discreción a los niños que llevaban el brazalete amarillo; aquí, en el instituto de la calle Barcsay, se formaba a niños de dieciséis años de edad para ser asesinos y a niños de catorce o quince para ser asesinados. No olvides que por esta ciudad te fueron empujando a patadas, que en una tarde luminosa no apareció ni una sola mano dispuesta a ayudar, no se levantó ni una sola voz en las calles atestadas de gente; autoridades húngaras mandaron coser el sello sobre tu pecho, autoridades húngaras te entregaron a una potencia extranjera, te despojaron de tu ciudadanía con el objeto de que una potencia extranjera —la Alemania nazi—te asesinara».

lunes, 25 de enero de 2021

Atención y aprendizaje continuos (Italo Calvino)

"El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio".

Italo Calvino, Las ciudades invisibles

sábado, 23 de enero de 2021

domingo, 27 de diciembre de 2020

Tipos de sociedad y tipos de máquinas (Gilles Deleuze)

Es sencillo buscar correspondencias entre tipos de sociedad y tipos de máquinas, no porque las máquinas sean determinantes, sino porque expresan las formaciones sociales que las han originado y que las utilizan. Las antiguas sociedades de soberanía operaban con máquinas simples, palancas, poleas, relojes; las sociedades disciplinarias posteriores se equiparon con máquinas energéticas, con el riesgo pasivo de la entropía y el riesgo activo del sabotaje; las sociedades de control actúan mediante máquinas de un tercer tipo, máquinas informáticas y ordenadores cuyo riesgo pasivo son las interferencias y cuyo riesgo activo son la piratería y la inoculación de virus. No es solamente una evolución tecnológica, es una profunda mutación del capitalismo.
Gilles Deleuze. Post-scriptum sobre las sociedades del control

lunes, 19 de octubre de 2020

Dejar hablar al lenguaje (Rubén Ángel Arias Rueda)

"Querría dejar hablar al lenguaje. Para ello, le digo y me digo, puede contar con mi torpeza. La torpeza es la llave del banquete. Cuanta más torpeza demuestre yo, menos interferirá mi voluntad y mi deseo. Dejar hablar al lenguaje, esto es, a su lógica, a su hipnosis y horadadura. Mi confianza –tal vez mi ingenuidad– es que cuanto menos se lo obstaculice más razón común será capaz de alojar o de sacar a la superficie".

"Énfasis y admiración", Lo nuevo, Ctxt, 19 de octubre de 2020. 

viernes, 9 de octubre de 2020

Los niños rojos (Roberto Bolaño, octubre de 1977)



LOS NIÑOS ROJOS


Como en una película
Después del gran terremoto
Siempre hay un niño
Que no muere
Extraño y dialéctico film
En el otro lado del sistema.

A veces el barco naufraga
En los mares del oriente
Y todos los pasajeros se ahogan
O son devorados por los tiburones
Sin embargo siempre hay una niña
Que sobrevive.

Y sus ojos negros recorren
La isla que es como un laboratorio
Como un mapa de las galaxias
Y también como un montón de juguetes
Esperándola.

La vida tal vez quiere
Seguro que quiere
Que en las grandes catástrofes
Ellos sean pequeñas anti-catástrofes
Formas de criticar
Nuestros destino nuestro azar y nuestros
Crímenes premeditados.

Y así algunos escapan
Cuando los buses chocan cuando los
Supermercados se incendian
O cuando la aviación de guerra
Destruye totalmente sus pueblos.

Así algunos escapan
A las doce del día
Protegidos solamente por sus sueños
Y son sombras que se proyectan
En las oficinas
Lentos resplandores
Que creemos ver en la frente
de la mujer que amamos.

Después viene la calma de
La Contrarrevolución después vienen
Los largos interrogatorios eléctricos
Y las baladas sobre hombres
Que nunca regresarán a casa.

Los pantanos se ponen más espesos que nunca.

Pero siempre
Creo yo
Queda algún niño
Para sobrevivir rabiosamente
Y contarlo.
                                                                    
                                                                            Barcelona, octubre de 1977

jueves, 1 de octubre de 2020

Un sujeto tan complejo (Nicanor Parra entrevistado)



–¿Irá a México, don Nicanor?
–Por lo visto, sí, por lo visto. Hay que volver al lugar de los hechos.

–¿Va a preparar algo especial?
Quiero leer un poema sobre Octavio Paz, que he estado trabajando. Creo que ya se publicó una primera versión, pero ha variado. Eso llevaría a Guadalajara si la salud me acompaña, tengo 85 años. Ordinariamente estoy bien, pero de repente se producen sorpresas, caídas, desniveles propios de la edad, nada en particular. Me interesa llevar este texto, porque las relaciones con Paz fueron un poco problemáticas, trato de ver qué fue lo que pasó.

–Entonces, ¿está readecuando el poema?
–Redondeándolo, sí, porque no es fácil escribir sobre un sujeto tan complejo como Paz.

Entrevista de Enrique Portilla, 1999, El Mostrador.